viernes, 5 de junio de 2009

Un camino nuevo, de fuertes colores hay...


Vamos, es sólo un viaje corto. Escapémonos por un rato, pasemos por desapercibido y sin que nadie nos detenga corramos hacia algún destino. Lugares con mucha paz y libertad, allá quiero estar, ¡allá voy! El camino ya está decidido, el viaje comienza su curso.

Paisajes que deslumbran las mentes apagadas y oscuras y las llena de luz y resplandor. A medida que recorremos cada kilómetro, se siente el viento golpear la cara y despertar todos los sentidos. La visión, la audición, el olfato, el gusto, el tacto; están todos activos, en su máxima expresión y bien atentos ante cualquier reacción. El cuerpo se despierta por completo, está enérgico y vivo.

Desde la ventana, las imágenes se van sucediendo unas de otras, esperamos con ansiedad el próximo destino. La libertad nos empapa y la curiosidad nos envuelve para descubrir los caminos que nos esperan en cada sitio.

De repente, la ventana se cierra de un golpe. Y los ojos se abren. La mente vuelve a la realidad. La imaginación deja de volar. ¡El viaje terminó en un santiamén! y sin darnos cuenta regresamos instantáneamente de un lugar que queda a millones de años luz de acá.

lunes, 18 de mayo de 2009

Siempre es hoy












Vamos caminando con nuestro cuerpo y alma

convertidos en balanza espiritual, para que el

equilibrio nos alimente hacia la verdad.

Los caminos inciertos se bifurcan y debemos

elegir puertas para seguir andando.


La decisión logra vencer a la incertidumbre en

una batalla en donde cada triunfo consta de una

perdida, siempre es así. La clave esta en elegir

lo que verdaderamente uno siente.


La mirada esta puesta en la meta, pero de qué

sirve llegar si no se disfruta el camino. La única

guía que tenemos es arriesgar y probar sin

perderse en desvíos que nos atraen como si

fueran enemigos.


Mañana queda muy lejos, es un tiempo y

espacio desconocido. Podemos proyectar

pero jamás predecir sensaciones.

Hoy estamos acá y eso es lo importante.



sábado, 9 de mayo de 2009

Presos de nuestra libertad


La vida esta hecha de caminos que debemos elegir para seguir andando. Algunas personas deciden con mayor precisión; otras prefieren perderse y dejarse llevar por destinos inciertos. En algunos momentos, resulta difícil encontrar un comienzo y en otros es imposible hallar un final. En cada paso que damos buscamos una señal. Esa es la única guía que tenemos: arriesgar y probar.

Muchas veces nos encontramos ante dos laberintos opuestos pero con un mismo fin: encontrar la salida. Algunos recorridos están llenos de muros, puertas y escaleras, que debemos esquivar o elegir para llegar al final. También existen aquellos caminos totalmente libres y desiertos, compuestos por una estructura llana e interminable donde los límites no se distinguen con claridad.

¿Encierro confuso o recorrido liberal? ¿Cuál de los dos laberintos es el más complejo de transitar? El segundo caso parece ser el más agradable, pero qué pasa cuando esa libertad nos tiene prisioneros. Quizás cuanto más libres somos en nuestras decisiones y elecciones, más trabas nos ponemos.

En algunos laberintos no existe la libertad, estamos atados a un sitio del cual no podemos escapar. Sin embargo, hay otros recorridos en donde nosotros elegimos el destino y cada decisión abre una nueva puerta y paradójicamente convierte a nuestra libertad en laberintos interminables.

sábado, 25 de abril de 2009

"Distintas maneras de explorar"


Personajes:

Dra. Buscar

Dra. Encontrar



Las doctoras se encuentran sentadas al costado de la ruta. La tarde está cayendo y el sol empieza a desaparecer, sin embargo la tranquilidad y la reflexión de las exploradoras es demasiado intensa.



Dra. Buscar: - Hay algo que no podemos olvidar: necesitamos estar siempre en constante búsqueda.


Dra. Encontrar: - Puede ser, pero nunca sé de qué y para qué.


Dra. Buscar: - La idea siempre está en la cabeza. De esa manera vamos transitando el camino: buscamos sitios para entrar y conocer


Dra. Encontrar: -Pero, casi siempre observamos de afuera. Primero, indagamos y analizamos y si nos gusta nos quedamos. En cambio, si no percibimos lo buscado damos vuelta atrás y nos dirigimos a otro camino.


Dra. Buscar: -Y si, la verdad que somos medio nómades. Pero nos guiamos por nuestros impulsos por lo que nos sale en el momento. Aunque sea cierto o sea falso, nos guiamos de esa manera, dejamos fluir. Además, es el destino el que define todo. Las cosas pasan porque tiene que pasar.


Dra. Encontrar: -¿Las cosas pasan porque tiene que pasar?


Dra. Buscar: -Claro.


Dra. Encontrar: - Puede ser, pero muchas veces dejamos que pasen cuando en verdad podemos cambiarlas.


Dra. Buscar: - No hay que ir en contra del destino. Para mí, ya esta todo escrito en alguna parte.


Dra. Encontrar: - Pero si me estas diciendo que el destino es el que tiene la decisión final, ¿dónde está nuestra búsqueda? ¿Qué es lo que buscamos?


Dra. Buscar: - La búsqueda es la búsqueda misma. Hasta encontrar alguna verdad.


Dra. Encontrar: - ¡Pero esto es una paradoja, no tiene sentido!


Dra. Buscar: - ¿Por qué?


Dra. Encontrar: - Mira es simple: por un lado me encanta que avancemos y miremos para adelante y que no nos cansemos de buscar. Creo que siempre hay que estar en constante búsqueda. Pero por otro lado, ¿qué pasa con las cosas que no vivimos por estar pensando en otro lugar?


Dra. Buscar: - Y bueno… ya esta. Lo que no se da en el momento, no se da…


Dra. Encontrar: - Claro, justamente eso. Todo lo que no se da, se pierde. Queda enterrado bien profundo o se esfuma en el aire.


Dra. Buscar: - No entiendo, ¿Cuál es la paradoja?


Dra. Encontrar: - Lo que quiero decir es que nuestro fin es la búsqueda, pero estamos perdiendo cosas. Entonces "buscar" no es el objetivo verdadero, porque para eso tenemos que permitirnos encontrar. Si queres te lo digo al revés: estamos perdiendo cosas que en el fondo buscamos.

(Se levanta, saluda a su compañera y decide emprender un viaje diferente.)






lunes, 20 de abril de 2009

Creaciones ajenas

Por suerte tengo amigos que me comparten sus creaciones y cuando éstas me enriquecen decido apropiármelas.



De vez en cuando me levanto

y siento que todo es en vano.

De vez en cuando creo ver todo más claro.

De vez en cuando miro atrás, sonrío y sigo caminado.



No todo lo que escribo es lo que pienso,

no todo lo que pienso es lo que escribo.

A veces las canciones son ficciones,

no todas las ficciones emociones.



De vez en cuando pierdo lo que nunca encuentro.

De vez en cuando encuentro lo que nunca busco.

De vez en cuando busco lo que nunca gano,

lo que pierdo me lo guardo y lo que encuentro no lo cuento.



No todo lo que ves es lo que hay,

no todo lo que hay lo puedes ver.

A veces veo en mí mucho de otros.

No todo lo de otros esta en mí, gracias a dios.



De vez en cuando me acuerdo de quien fui.

De vez en cuando creo que ya no soy él.

De vez en cuando nunca pienso en lo que hago,

lo que hice ya esta hecho, luego recuerdo y me arrepiento.



Autor: Joaquín Fontán



domingo, 19 de abril de 2009

Calesita Carrusel


El piso comienza a moverse. El temblor entra por los pies y se traslada a cada extremo del cuerpo y lo pinta de un color particular. El equilibrio se pierde. A pesar de que la velocidad es lenta, se convierte en la justa para sentir el roce del viento en la piel erizada. Luego, la percibimos levantarse, como si buscara desprenderse de los huesos.

El cuerpo se siente completamente liviano, flotando en otro tiempo y espacio. La leve corriente de aire atrae aquellos pensamientos que están enterrados en el desorden. Recuerdos confusos que por alguna razón desconocida generan una especie de melancolía. Entonces, éstos emergen y quedan flotando.Primero desean atraparte con pequeñas brisas y luego se trasforman en inmensos huracanes.

De a poco, la velocidad aumenta y las vueltas no se detienen. Los giros parecen interminables, se van sucediendo unos de otros sin parar. El movimiento es constante. Giros, giros y más giros. Estos extraños vientos sólo son atraídos por la mente porque les gusta la idea de jugar allí. Es muy difícil domarlos porque te marean, te amagan, se burlan del equilibrio. Se caracterizan por bailar una danza inconclusa, indefinida, sin comienzo ni final.

De pronto, todo se detiene en un punto exacto, en un momento determinado. Por un instante, se produce una parálisis general y absoluto. Sin embargo, algo empieza a brotar de nuevo, el temblor arranca una vez más.

Tres, dos, uno. Giros, giros y más giros. El carrusel vuelve a despegar, sólo tomó aire para contemplar el paisaje. El movimiento es su fuente de energía y es necesario para escuchar su música y para no perderse en los laberintos inmóviles y vacíos.




sábado, 4 de abril de 2009

Mundo al revés

Para continuar con las descripciones de los lugares inexistentes y reivindicar las utopías, nada mejor que el siguiente fragmento del libro Patas arriba. La escuela del mundo al revés de Eduardo Galeano


Una invitación al vuelo

Milenio va, milenio viene, la ocasión es propicia para que los oradores de inflamada verba peroren sobre el destino de la humanidad, y para que los voceros de la ira de Dios anuncien el fin del mundo y la reventazón general, mientras el tiempo continúa, calladito la boca, su caminata a lo largo de la eternidad y del misterio.

La verdad sea dicha, no hay quien resista: en una fecha así, por arbitraria que sea, cualquiera siente la tentación de preguntarse cómo será el tiempo que será. Y vaya uno a saber cómo será. Tenemos una única certeza: en el siglo veintiuno, si todavía estamos aquí, todos nosotros seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.

Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:

el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones;

en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros;

la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor;

el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas;

la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar;

se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega;

en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo;

los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas;

los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas;

los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos;

los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas;

la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo;

la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero;

nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene;

el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra;

la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos;

nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión;

los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle;

los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos;

la educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla;

la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla;

la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda;

una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú;

en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria;

la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo;

la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»;

serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma;

los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar;

seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo;

la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.