Camino para adelante. Sigo la línea dibujada en el piso. Me voy para el costado derecho o para el costado izquierdo. Trato de mantener el equilibrio y no desviarme. Miro concentrada para abajo. Voy rápido. Voy despacio. Intento con miles de técnicas pero los pies nunca están en la línea trazada. Vuelvo a empezar. Y otra vez más. Una última. Última, última de verdad. Concentración. Pie derecho y pie izquierdo. Pan y queso. Estoy llegando. Mantengo el equilibrio. Contengo la respiración por unos segundos. No escucho a nadie. Sólo pienso en la línea. Último paso. ¡Llegue!

Siempre en la constante búsqueda del equilibrio, así pienso que debemos avanzar…