Diseño onírico de Dalí en la película Spellbound (1945) Alfred HitchcocksUna revolución visual aconteció en el mundo. Los ojos humanos decidieron rebelarse. Cansados de tanto maltrato y tantas imágenes que lastimaron su vista, se arrancaron del cuerpo. Un mar de miradas invadió el mundo. Innumerables ojos empezaron a derramarse por la tierra y los mares. El órgano de la visión conquistó el mundo. Distintas miradas se cruzaron y los ojos se fueron golpeando unos con otros para eliminar la mirada diferente. Comenzó el caos de la visión. Una sangrienta masacre de ojos. Iris, pupilas y retinas se desprendieron y rodaron por separado. Ya nadie miró igual. Ya nadie miró.
Pero los ojos del arte quisieron ver y mostrarse. Renacieron y lucharon. No quisieron miradas específicas sino ojos libres y abiertos. Quedaron reposados en la belleza hasta que comenzó un nuevo período denominado “La copula visual”. Su arte se propagó y nuevas vidas nacieron. Aparecieron los ojos daltónicos con su otra versión de los colores, los ojos lluviosos y tormentosos pero que pueden percibir los matices a pesar de su visión borrosa y por último los ojos ciegos que son los únicos que pueden ver más allá.