lunes, 14 de marzo de 2011

Los ojos del surrealismo

Diseño onírico de Dalí en la película Spellbound (1945) Alfred Hitchcocks


Una revolución visual aconteció en el mundo. Los ojos humanos decidieron rebelarse. Cansados de tanto maltrato y tantas imágenes que lastimaron su vista, se arrancaron del cuerpo. Un mar de miradas invadió el mundo. Innumerables ojos empezaron a derramarse por la tierra y los mares. El órgano de la visión conquistó el mundo. Distintas miradas se cruzaron y los ojos se fueron golpeando unos con otros para eliminar la mirada diferente. Comenzó el caos de la visión. Una sangrienta masacre de ojos. Iris, pupilas y retinas se desprendieron y rodaron por separado. Ya nadie miró igual. Ya nadie miró.

Pero los ojos del arte quisieron ver y mostrarse. Renacieron y lucharon. No quisieron miradas específicas sino ojos libres y abiertos. Quedaron reposados en la belleza hasta que comenzó un nuevo período denominado “La copula visual”. Su arte se propagó y nuevas vidas nacieron. Aparecieron los ojos daltónicos con su otra versión de los colores, los ojos lluviosos y tormentosos pero que pueden percibir los matices a pesar de su visión borrosa y por último los ojos ciegos que son los únicos que pueden ver más allá.