Que lejos que queda ir para atrás, es más, creo que no se puede. Todos lo intentamos alguna vez, pero siempre terminamos fracasando. Sí, definitivamente es imposible retroceder. Pero por qué casi siempre queremos volver a algún lugar del pasado, por qué siempre lo vemos como algo mejor. Para mi hay un fragmento del libro “El túnel” de Ernesto Sábato que resume lo que intento explicar. “…ni el diablo sabe qué es lo que recordará la gente, ni por qué. En realidad, siempre he pensado que no hay memoria colectiva, lo que quizás sea una forma de defensa de la especie humana. La frase “todo tiempo pasado fue mejor” no indica que antes sucedían menos cosas malas, sino que, felizmente, la gente las hecha en el olvido. Desde luego, semejante frase no tiene validez universal”.
Quizá en esta expresión esté la respuesta de porqué vivimos en el recuerdo, volando en la memoria. Creemos que aquel tiempo era perfecto, pero hasta que punto esa perfección no esta manipulada por nosotros mismos. Es imposible revivir una sensación, porque nunca se vuelve a sentir de la misma manera. No hay sentimientos idénticos, con el paso del tiempo se nutren de nuevas emociones y sensaciones que los alteran. Pero quién niega que cuando en nuestra mente aparece un recuerdo especial, no percibimos una sensación muy parecida a la pasada. No es la misma, pero nos alcanza con que logre transportarnos hacia ese lugar vivido, en donde conocimos a muchas personas que por cuestiones de rumbo dejamos de ver. Es muy valioso que reconozcamos que fueron seres con quienes transcurrimos una etapa de nuestra vida y eso los hace especial para siempre.
Muchas veces, la melancolía nos invade cuando extrañamos, entonces en ese momento pienso que una de las mejores cosas que tenemos los seres humanos es nuestra memoria. Es un gigante archivo en donde guardamos todas aquellas cosas que no podemos volver a vivir en tiempo y espacio.
Podemos tener recuerdos lindos o feos pero hay que aceptar que son sólo eso, recuerdos. Lo importante es vivir el hoy. Cuanto más vivimos más felices podemos llegar a ser. Vivir bien no depende del mundo que nos tocó, sino de nosotros mismos y de elegir con quién lo queremos compartir. Sin embargo, la memoria siempre tiene que estar presente, si no recordamos lo que fuimos o no recordamos nuestros errores no podemos avanzar.
Frase que me encanta de mi querido amigo Joaco:
Ayer, mañana y hoy son sólo números en un pizarrón.
Miro adelante,vivo el hoy y relojeo el ayer, así dicen
que hay que vivir.
Yo sólo creo que hoy es hoy y el ayer por algo es ayer…
Que linda toda la gente que conocí en ese lugar, los voy a extranar!

