
Atracción. La mano toma una tentadora cápsula compuesta por un quebradizo vidrio. Juego. Empieza a tocarla de a poco. Poder. La mano cree que maneja la esfera. Ilusión. Pero a veces su percepción falla. Placer. Se la pasa por todo el cuerpo. Giros. El movimiento es continuo y la cápsula se marea. Inercia. La mano queda tensionada, casi dormida, pero no deja de moverse. Conexión. Empiezan a moverse a un mismo ritmo. Profundidad. La cápsula conoce más rincones y el cuerpo descubre la infinidad del circulo. Clímax. La danza es tan excitante que opaca su confuso origen. Vacío. La piel comienza a sentir el frío del vidrio. Extremos. La intensidad del frío lo quema. Incendio. El fuego se refleja sobre el cristal. Cenizas. En la cápsula queda plasmado el retrato de un cuerpo quemado.
1 comentario:
Guau!
Publicar un comentario