jueves, 28 de enero de 2010

La Fuerza

Cementerio de trenes en Uyuni, Bolivia.



El cuerpo estaba sin oxigeno, no podía respirar más. Buscabamos un viaje que llene los pulmones de aire limpio. De a poco, el cuerpo se fue inflando con cada paso, cada camino, cada persona. Pero llegó un momento del viaje en donde descubrimos el verdadero fin de la búsqueda: la fuerza. Ese potente envión que refuerza las ruedas del cuerpo y las cuerdas del alma. Eso es lo que queremos encontrar.

Nos empezamos a llenar y a fortalecernos. En cada paso que damos buscamos más y más. La fuerza nos libera, nos alimenta, nos desafía. Empezamos a creer, a desear, a proyectar cada vez más. A seguir y no parar. Somos el motor que nos va a llevar bien lejos o bien cerca de las cosas.









1 comentario:

Joaquín Fontán dijo...

Busca en tu corazón, pon en marcha tu motor...