Vacío. La incertidumbre desespera y necesita encontrar su respuesta. No podemos esperar, buscamos ya. Queremos saber qué hay adentro nuestro y qué queremos sacar. Vacío. No sale nada. Me concentro y pienso bien. Empiezo a controlar la respiración para relajarme. Me acuesto y estiro todo el cuerpo. Por fin estoy relajada, pero hay un detalle: cuál era mi objetivo y qué buscaba. ¡Vacío! Eso era lo que quería, salir de ese estado.
A veces encontramos pero a veces no. Recién pasó algo pero ya se fue, no hubo retención. Vacío. Bueno no debía ser tan importante. Creo que la mejor decisión es olvidarse y no tenerle miedo al vacío temporario. Necesitamos estar en blanco para crear. Un impulso, un sentimiento o una idea surgen de forma espontánea, sin buscarlas. La verdadera creación sale cuando hacemos las paces con el vacío y aceptamos su convivencia. Y sin darnos cuenta ya lo vencimos.

